MOVILIDAD, EFICIENCIA Y CONTAMINACIÓN

La contaminación en la Ciudad de México es un tema que tiene irritada a la población. Los automovilistas lo están porque tener un vehículo que circule en esta urbe significa pagar una tenencia, una verificación que en su momento garantizaría la circulación diaria –condición que no se cumple- y sujetarse a un reglamento recién reformado que, a juicio de algunos, es la causa del incremento de los contaminantes. By GraphosCc

MOVILIDAD, EFICIENCIA Y CONTAMINACIÓN

La contaminación en la Ciudad de México es un tema que tiene irritada a la población. Los automovilistas lo están porque tener un vehículo que circule en esta urbe significa pagar una tenencia, una verificación que en su momento garantizaría la circulación diaria –condición que no se cumple- y sujetarse a un reglamento recién reformado que, a juicio de algunos, es la causa del incremento de los contaminantes. Para los peatones, quienes usan el transporte público, encuentran saturadas las rutas, poco funcionales, además de que las fallas en servicios como el metro se evidencian de forma más notoria al retrasar los tiempos de desplazamiento de un lugar a otro. Si sumamos la contaminación ambiental a los ánimos sensibles que dan pie a roces, discusiones y riñas, podemos comprender que la situación es delicada.

CDMX en Contingencia Ambiental

CDMX en Contingencia Ambiental

De pronto parece evidente que no hay congruencia ni empatía entre las disposiciones establecidas por las autoridades y la realidad que viven los “chilangos” y es que las necesidades de movilidad y desplazamiento se ven insatisfechas, además de que las consecuencias de un deficiente sistema que pondera acuerdos entre grupos concesionarios de transporte de pasajeros se dejan ver y sentir en las malas condiciones de los camiones y microbuses, la falta de regulación de sus conductores quienes en algunos casos no cumplen con los requisitos necesarios para manejar un microbús: son menores de edad o no tienen licencia, mientras que a los particulares se les aplica todo el rigor de la ley.

Por otra parte, esta situación de incomodidad también saca a flote la carente cultura de convivencia de los habitantes de la Ciudad de México, ya que ante las complicaciones que arroja la limitación para circular, la premura por llegar primero, por ocupar los lugares dentro de los diversos medios de transporte público exhibe la falta de consideración para quienes conforman la población vulnerable: ancianos, personas con capacidades diferentes, madres y padres con niños pequeños y mujeres embarazadas. En los cruceros los embotellamientos son inevitables porque no se aplica la regla uno a uno, que garantiza una mayor fluidez.

Metro Pantitlan CDMX. Imagen que se ha hecho viral en las redes.

Metro Pantitlan CDMX. Imagen que se ha hecho viral en las redes.

Quizá la contaminación ambiental dependa un poco de las malas medidas aplicadas en la contingencia, pero hay un factor natural que no se considera como si no jugara un rol importante, sin embargo, lo que resulta claro es que es la convivencia humana lo que más contamina la situación: la corrupción, la falta de consideración para el prójimo y de la planeación para cumplir con los itinerarios personales, así como una carente capacidad organizacional tanto de autoridades como de usuarios torna delicada la sana convivencia, entorpeciendo la solución a los problemas relacionados a la mala calidad del aire, la movilidad de millones de personas, la productividad de la ciudad y la mejor de las condiciones de vida para quienes viven, trabajan y contribuyen al crecimiento de la Ciudad de México.