EPN abre a Trump los negocios de las apuestas en México

Trump y los negocios

ALEXIA BARRIOS G.@alexiabarriosgmié 14 dic 2016 15:50
TOMADO DE SDP NOTICIAS
 

El triunfo de Donald Trump modificó radicalmente las relaciones México-Estados Unidos aun si que el magnate rinda protesta como presidente de su país. Por eso, en Los Pinos están hechos literalmente un camote y no saben cómo reaccionar ni qué caminos seguir ante la torpeza con que se manejaron durante el proceso electoral estadounidense. No saben ni las prioridades ni lo que es urgente para tender los puentes con quien, por el momento, no los quiere.

 

Pero digamos que esta máxima salinista (“ni los veo ni los oigo”) puede ser de dientes para afuera, porque tras bambalinas hay mucho movimiento para que operadores del gobierno mexicano cedan ante las presiones de Trump vía sus hijos y hasta su yerno. Una de ellas, la consigna Darío Celis: “Se sabe que Videgaray ha reportado al presidente Peña de llamadas telefónicas con el yerno de Trump, Jared Kushner, pero eso no se ha traducido en pláticas que definan una agenda de trabajo bilateral”.

 El pasado 11 de noviembre, el especialista José Luis Benavides, escribió también al respecto, pero anticipando un escenario más complicado: “… les voy a comentar acerca de la real posibilidad de que los #Casinos de #Trump lleguen a México y no porque le seamos muy de su agrado, sino por la simple razón de que en su país NO va a poder operar ninguno de ellos; primero porque hace algunas semanas en Atlantic City cerró las puertas de su Taj Mahal casino y segundo, debido a que el Senador por Nevada, Harry Reid [@SenatorReid] detesta al republicano y por ningún motivo va a permitir que se le autorice una Licencia de Casino al próximo Presidente gringo para que opere uno de ellos en Las Vegas…; digo allá no se andan con cosas y menos en las cuestiones de dinero, poder y golpes mediáticos”.

Curiosamente, al momento de publicarse esta información, el mismo día empresas proveedoras de casinos volvieron a la carga para presionar al Senado para que apruebe la nueva “Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos” y comenzó a bajarse, según nos informaron, desde la misma oficina jurídica de Presidencia un “plan B” para relanzar una iniciativa diferente, al gusto de los casineros e inversionistas estadounidenses. La jugada sería una ley para Trump y los casineros gringos el año próximo a cambio de que en el 2018 existan recursos para lleguen a la campaña del candidato del peñanietismo (si es que los demás grupos del PRI lo permiten, claro está).

Pero las cosas no son tan sencillas, y el gobierno mexicano lo sabe y sabe que está volviendo a jugar en dos pistas, pues también estos días en que se han venido reuniendo capitalistas gringos adversos a los intereses de Trump, como otro magnate de las casas de apuestas: Wynn de Las Vegas, quien ni tardo ni perezoso está condicionado su ingreso al mercado nacional a cambio de una depuración de los casinos instalados aquí.

 En efecto, las cosas se pueden complicar para los estrategas peñanietistas, porque si juegan en dos pistas frente al próximo mandamás mundial, las alzas a las cuotas arancelarias de los 10 productos de mayor exportación para México, la revisión del TLC y  la deportación masiva de migrantes, serán peccata minuta frente a la reacción visceral del casinero.

Algo de esto y más, nos compartió el especialista en juegos y sorteos, José Luis Benavides en su editorial de ABC RADIO de los jueves

 

 

alexibarriossendero@gmail.com