#GobiernoEspía y los espías en conflicto

#GobiernoEspía y los espías en conflicto

ALEXIA INCOMODA.@alexiaincomoda PUBLICADO EN SDP NOTICIAS  jue 22 jun 2017 14:52
 

¿De verdad creen que el caso del espionaje a periodistas y ONG’s es nuevo en México? ¿Acaso la ingenuidad de los “expertos” en estos temas es tanta como para creer que sólo los gobiernos o el Estado son los únicos con capacidad para comprar equipos de intervención, softwares y otros juguetes para el “espionaje”? Déjenme decirles que se equivocan.

Es grave, sí, porque existe la legislación en teoría sólo faculta a los representantes del Estado para este tipo de actividades, sin embargo, es un hecho, como lo razono hoy Ramón Alberto Garza:

 “… en la práctica suele suceder que los apetitos de poder acaban por convertir a esos cuerpos de inteligencia al servicio del Estado en juguetes personales de particulares intereses”.

 

Y pregunta: “¿Y qué decimos de los equipos de espionaje adquiridos por las grandes corporaciones privadas? ¿O nos vamos a hacer de la vista gorda para reconocer que existen empresas que espían con más efectividad que el gobierno?”.

 Ramón Alberto habla con razón. Los casos de espionaje entre empresas es un deporte cada vez más costumbrista entre las grandes compañías con capacidad de inversión, porque para ellas son costos y beneficios.

 Durante los primeros años de gobiernos del PRD en el Distrito Federal, la corrupción fue una tentación con la que no pudieron. Ahí está el caso del incendio de la discoteca Lobohombo en 1998 que también quemó parcialmente la carrera política de Dolores Padierna Luna, porque se filtró un audio, quizá grabado por el mismo Alejandro Iglesias Rebollo, alias “el zar de los giros negros”, en que le entrega un regalo al que no se pudo negar la ahora la coordinadora de senadores de este partido. Los videoescándalos vendrían después.

En el 2003, durante el conflicto entre Javier Moreno Valle, dueño de canal 40 y Ricardo Salinas Pliego, luego de la toma del Chiquihuite, Ciro Gómez Leyva comentó al aire de que la televisora del Ajusco tenía un equipo que lo investigaba a él y a varios políticos a los que les armaba sendas campañas negativas. ¿Oficina propia o compra de servicios de espionaje? ¿Qué quiso decir en su momento Ciro?

 El empresario Carlos Ahumada Kurtz, al sentirse traicionado por el PRD y los gobiernos emanados de este partido, tuvo la “inteligencia” de videograbar a todos los que entregó dinero para las campañas, siendo notables los casos de René Bejarano, Carlos Ímaz, Ramón Sosamontes, entre otros, además de que quedaron en el archivo otros notables perredistas (quizá hoy muchos morenistas) a los que se reservó difundirlos en el año trágico de 2004.

Otro caso. En 2011, Las filtraciones de los audios del empresario José Kamel Nacif Borge con el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, que provocaron uno de los mayores escándalos de pederastia y política atizados por la pluma de Lydia Cacho, hubo algunas columnas que señalaron como autor intelectual al por el prócer de los panista, Juan Camilo Mouriño, en su lanzada contra los gobiernos del PRI para presionarlos y para evitar su retorno al poder (que por cierto, no lo logró).

 Durante la pre campaña de Josefina Vázquez Mota para la candidatura presidencial del PAN en marzo de 2012, en un audio que se filtró a varios medios se le escuchó hablar con su ex coordinador de campaña, Agustín Torres quejarse de la ofensiva calderonista para favorecer a su entonces adversario Ernesto Cordero:

 “Un saludo cariñoso para Genaro García Luna que nos graba, en lugar de grabar al Chapo (Guzmán), y un saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas nuestras llamadas telefónicas. Pinche Sota”.

Ni qué decir del caso Luis Miguel Dena Escalera, uno de los bendecidos por los gobiernos del PAN, ex delegado del CISEN en Chiapas, DF y Estado de México, quien una vez dado de baja por “no ser un funcionario confiable” se dedicó a prestar sus servicios de espionaje al que se dejara. Y uno de los que se dejó quizá fue la administración de Peña Nieto en el Estado de México. Hay que retomar: el 26 de abril de 2012, luego de un proceso penal de casi cuatro años, un juez federal lo sentenciaría a seis años de prisión por el delito de intervención de comunicaciones de personajes públicos a los que les parecía de interés para el entonces mejor posicionado de los presidenciables priistas. Manlio Fabio Beltrones se encargó de la denuncia, pero otros estaban más que interesados pues estaban en su ruta de investigación: los priístas Beatriz Paredes, Francisco Labastida, Humberto Moreira, Fidel Herrera, Mario Marín, Eduardo Bours; los panistas: Juan Camilo Mouriño, César Nava, Germán Martínez, Santiago Creel, Fernando Gómez Mont, Fernando Elizondo, Luis Téllez, Javier Lozano, Juan Molinar Horcasitas, Jordy Herrera y Miguel Alessio Robles; los perredistas: Andrés Manuel López Obrador, Carlos Navarrete, Leonel Godoy, Alejandro Encinas, Gerardo Fernández Noroña, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y Manuel Mondragón. Asimismo Elba Esther Gordillo, su hija Mónica y Jorge Kahwagi. Comunicadores como Joaquín López-Dóriga, Jorge Zepeda Patterson, Ramón Alberto Garza, Mireya Cuéllar y Alfonso Millares.

 Al final, a Dena sólo se le pudo probar el audio de las comunicaciones privadas del ex presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Sergio Vela, la cual habría ocurrido a través de su compañía denominada “Seguridad Privada Inteligente Proveedora de Soluciones Activas”. Hoy Dena Escalera sigue en libertad y sigue ofreciendo asesorías, entre ellas al gobierno de Acapulco de Evodio Velázquez Aguirre, del PRD, a donde se refugian varios de los cuadros del ex gobernador Aguirre Rivero y del que se sospecha habrían sustraído equipo de intervención “extraviado” en el cambio de administración.

 En la Ciudad de México durante los gobiernos perredistas una oficina contratada por Marcelo Ebrard, desde que era titular de SSP y luego jefe de Gobierno, en la calle Versalles de la colonia Juárez estuvo también operando para obtener información privilegiada de actores políticos. Sorpresivamente cuando la contra inteligencia los había detectado desmantelaron todo, dicen, para irse a otro lugar por la colonia Condesa donde los “espías” eran asiduos comensales de varios restaurantes y centros culturales.

Qué más se puede decir de lo publicado en marzo de 2013 sobre los correos electrónicos de Gerardo Fernández Noroña que fueron intervenidos (quizá hasta por el propio gobierno chavista) pidiendo apoyo al gobierno de Hugo Chávez para financiar sus actividades. Aquí mismo dimo cuenta de que había información de alguna agencia de inteligencia (quizá mexicana pero también podría ser de EUA) de las actividades de la organización "Jóvenes con Noroña", una célula de las FARC, de los anarquistas en Canadá y la iglesia Luz del Mundo, para financiar y llevar de nueva cuenta a Fernández Noroña al Congreso de la Unión. Quizá por esta razón es que Andrés Manuel López Obrador ha marcado su distanciamiento total del ex diputado del PT. O quizá porque se filtraron de las reuniones de Gerardo con Osorio Chong; pero bueno, eso quizá sea motivo de otra historia.

En octubre de 2013, esta columna difundió sin ninguna refutación que el ex gobernador de Quintana Roo, Joaquín Hendrix Díaz estaba haciendo compras de equipo de “inteligencia” en Israel: “De acuerdo con la información que hicieron llegar a quien esto escribe, Hendricks se encontraría en este momento en Israel negociando la compra de equipo de espionaje a través de la empresa Milipol para intervenir telefonía fija y celular. Refieren que para este fin se habría reunido con las empresas Verin, Elbit y IAI para negociar un contrato atractivo, en donde el equipo de telefonía satelital lo adquiriría en 800 mil dólares para venderlos en 3 millones de dólares”. En ese momento el ex mandatario era comisionado de seguridad del CEN del PRI.

Gabriel Sosa Plata en SinEmbargoMX recordó otros casos recientes: “Sigo preguntándome, por ejemplo, ¿quién divulgó las conversaciones, personalísimas, entre el periodista Pedro Ferriz de Con y su colaboradora Mary Carmen Tovar? ¿O las que tuvieron Purificación Carpinteyro, entonces diputada del PRD, con José Gutiérrez, exdirectivo de Telefónica, para plantearle una oportunidad de negocios con la nueva ley de telecomunicaciones?”

Un caso más es el de Dulce María Silva, novia del vocero de Morena, César Yáñez, quien recién quedó en libertad provisional tras estar recluida poco más de un año en el penal. Como se tiene registrado en octubre de 2016, se filtraron conversaciones de Yáñez con Rodolfo Alducín, secretario Técnico de la Fiscalía poblana, en que se quiso interpretar un pacto político para que liberaran a su pareja sentimental, que fue desmentido. Curiosamente en Puebla están operando para la campaña de Rafael Moreno Valle connotados agentes de pasadas administraciones panistas de las áreas de seguridad e inteligencia, como Facundo Rosas.

Tiene razón Sosa Plata cuando sugiere que “ante la imposibilidad de que el gobierno actúe imparcialmente frente a estas denuncias (como sucedió con las revelaciones de La casa blanca de Peña Nieto), el balón está en el Congreso para que, como lo proponen Artículo 19, la Red en Defensa de los Derechos Digitales y Social TIC, se establezcan candados legales para la contratación y uso de malwares de vigilancia, así como de controles de vigilancia y medidas de rendición de cuentas suficientes para no continuar con la violación sistemática de derechos humanos”.

Algo utópico, porque muchos intereses de por medio, políticos y empresariales, de partidos, líderes, hombres y mujeres de negocios o corporativos. Por eso creer que este ejercicio sólo es exclusivo del gobierno es pecar de ingenuidad. Y pensar que sólo en México ocurren este tipo de prácticas también lo es. Pensar también que es exclusivo de los gobiernos del PRI también es omitir lo que hicieron durante el PAN o lo que hizo (¿o sigue haciendo?) el PRD antes de ser Morena.

En fechas recientes explotó el tema de OHL y los conflictos con empresarios mexicanos, los cuales comenzaron a filtrar datos de sus contratos y presuntos acuerdos de financiamiento político. Espionaje entre empresas, al final de cuentas, algo que tendremos que analizar con sumo cuidado. 

 El gobierno de Barak Obama tuvo su propia crisis por casos de espionajes a mandatarios de otros países así como a actores igualmente significativos. La administración de Donald Trump no haya cómo salir del caso del espionaje ruso y la incidencia que éste tuvo en la pasada elección presidencial.

 El actual PegassusGate pinta para algo más complejo que un gobierno torpe con torpes servicios de inteligencia que dejan huella por todos lados. Quizá estemos en una guerra de empresas de tecnologías de la información disputándose un mercado jugoso como el mexicano a un año de las elecciones presidenciales. O quizá estemos en un juego de empresarios que desconfían del destino de los dineros que invierten en investigaciones periodísticas o de acción social. Esta historia dará para más, para mucho más.  

 

alexiabarriossendero@gmail.com