El periodismo de datos… vedado

Empecé este semestre explicando a mis alumnos que al análisis del discurso lo precedió el análisis de contenido; el cual llegó a ser definido como la semántica estadística del discurso político (Kaplan, 1943). Al aclarar que esa evolución no era necesariamente lineal, mencioné la importancia de combinar los enfoques cuantitativo y cualitativo para llegar a conclusiones relevantes sobre lo estudiado.

Para ejemplificar lo anterior y para atender la inquietud manifestada por los alumnos de vincular la clase con el mundo laboral, invitamos a un colega hoy dedicado de lleno al periodismo de datos. Él nos expuso cómo los números nos podían ayudar para construir historias cualitativamente trascendentes. No podía existir lo uno sin lo otro.

 Ayer 8 de marzo, ese colega, junto a sus compañeros de Milenio DataLab, logró construir una historia como pocas: la fallida implementación del programa que a nivel nacional pretende asistir a los más pobres del país. Resultado de una metodología rigurosa, en el texto quedaba evidenciado que la Cruzada contra el Hambre se había implementado con padrones poco confiables y no había beneficiado a los más pobres. Así de simple, así de relevante.

El día de hoy el sentido del texto fue modificado. El medio dejó solo a su equipo y llegó al ridículo de modificar el título de la siguiente manera:
 

  • 8 de marzo: "El (falso) éxito de la Cruzada Nacional contra el Hambre”
  • 9 de marzo: “El éxito de la Cruzada Nacional contra el Hambre”

A lo largo de los últimos años, investigué sobre las estrategias de los medios de comunicación frente a los políticos. En teoría, se debiera tratar de ganar primicias e investigar cuestiones novedosas para afianzarse en el gusto del público. Sin embargo, en la realidad se trata de congraciarse con el poder para vivir de la publicidad gubernamental. El lector/televidente/radioescucha queda como mero espectador de esa truculenta relación.

Bienvenidos todos de regreso al Siglo XX. El presidente y sus cercanos son intocables, tanto como sus políticas clientelistas, destinadas a seguir lucrando con la ignorancia y la miseria.