El Trump de Snapchat y el Peña Nieto de Twitter

El día que se juntó la ineptitud en los pinos, y la visita de Trump a México contada desde las redes, porque en persona fue una simulación diplomática

Llegó a México con el rabo entre las piernas, poco expresivo, serio y muy discreto -bien domado- a lo mejor su nuevo jefe ejecutivo de campaña Stephen Bannon y Kellyanne Conway, su analista de encuestas y asesora, tenían bien domado al can. 

Y para la historia quedará que Trump le dijo a Peña en la conferencia de los Pinos: “No-de-fi-ni-mos- quién pagaría el muro”, para luego mentir.

Pero es un potro indomable, sólo bastó que pasaran 4 horas para que en Arizona volviera a ser el mismo, al mejor estilo de los millenials que suelen subir más ridiculeces, y son más expresivos en la red SnapChat o Instagram.

A propósito de la red del fantasmita, no me dejó de sorprender lo que vi, de quienes estuvieron en Phoenix y las frases que sobrescribían sobre las imágenes que subían en tiempo real: “México will work us to buld the Wall” o “Build that Wall, abundaban en su discurso y en los gritos de los sedientos espectadores del @RealDonaldTrump, que a viva voz decían "U-S-A". 

Y no se hizo esperar la pelea Peña Nieto vs Trump en la red social twitter, como para terminar de ponerle la cereza al pastel del vergonzoso episodio, para la actual administración y para el país.

Primera llamada                                                                            Segunda llamada

 

Trump engañó y utilizó a Peña para levantar su caída campaña, donde ya inversionistas, hasta militantes del partido republicano ya habían retirado sus apoyos. Y el magnate vino por su foto…y ¡vaya! que la consiguió.

Sólo hice una broma en redes y pregunté desde mi cuenta de la red social twitter qué ¿dónde estaba la bandera?,-obvio que no debió estar –. Aún no es presidente y espero que no lo sea, pero lo hice con cierta malicia porque esta invitación fue para regalarle al hombre que más ha insultado a los mexicanos la oportunidad para que se viera como jefe de estado, hablando mediáticamente.

Por su parte la canciller Ruiz Massieu ni enterada- con razón no tuiteó nada ni la noche anterior, ni durante el día de la visita del candidato republicano-. Corrió el rumor que presentó su renuncia,  porque no tuvieron en cuenta su “no” rotundo de la visita.

¿Quién demonios es "Hillary-Trump"?

¡Claro! Dice Peña que invito a “#HillaryTrump” en el marco su cuarto informe -le traicionaron los nervios-, y una vez más fue poseído por la memecracia.

Quiso decir que invitó a los dos, cuando respondía en una de las preguntas en un creativo performance o intento de “TV Show” al mejor estilo de programas tipo Laura en América.

Un ambiente propicio y cómodo para que el telepresidente pudiera responder las preguntas a modo que le hicieron los “jóvenes de este país”. En mi opinión fueron buenas preguntas, casi todas las que cualquier se hace en un momento tan crítico como el que atraviesa México, pero las respuestas…pfff ¡fail!

 

¿Hilarry Clinton enojada?

Claro que lo debe estar, y Barack Obama también, eso no se hace...Presidente Enrique o quién lo haya convencido de tal locura diplomática. No se extrañen,si en los próximos días la noticia será los gritos y sombrerazos de la Señora Hilary (con justa causa). Cito un tweet de ella, que publicó el 28 de agosto -aún no se sabía de la visita de Trump-. Pero, le dió retuit a a esa mismo tuit el 1 de septiembre confirmando su postura, del viejo proverbio mexicano que dice: "Dime con quién andas y te diré quién eres". Y si que se juntó la ineptitud en los pinos ese dia.

 

De todo me preocupa más los votantes desinformados, los de allá,  porque cuándo veo giras vía Snapchat de Trump, transmisiones en vivo vía Periscope se puede percibir el odio de la multitud, que creen que la grandeza de Estados Unidos depende de una dura política antiinmigrante, anti TLC y de un inútil muro en pleno siglo XXI. 

Qué decir del video de Instagram donde se le observa bajándose del helicóptero de la flota aérea presidencial, con insinuaciones de grandeza, una que no tiene. Así el Trump de las redes, otro que tampoco tiene “huevos” para decir las cosas de frente.