Influencia de la cultura y gastronomía árabe en la española

Cuando los árabes llegaron a España, en el año 711, encontraron un país poco avanzado en materia alimentaria. Permanecieron 8 siglos, hasta 1492, motivo por el cual su influencia en la gastronomía española ha sido muy profunda. Se manifiesta no solo en un sinfín de ingredientes y platos característicos, sino también en los procedimientos, los usos y las formas de cocinar que hemos heredado de ellos. Actualmente en nuestro país no solo se han adoptado muchas costumbres de esta sociedad sino que además, el consumo de comida árabe a domicilio se ha incrementado en gran medida ya que al parecer, los españoles somos amantes de este tipo de gastronomía.

Humus con Falafel

Cambios alimentarios impulsados por los árabes

Hasta que llegaron, la comida española se basaba en el consumo de cereales y vid, en un territorio en el que los cultivos de hortalizas y frutas brillaban por su ausencia. Su venida supuso una auténtica revolución agrícola: introdujeron el azúcar, el arroz, el azafrán, los cítricos, los frutos secos, el espárrago, las espinacas, la alcachofa, los dátiles, los plátanos, el albaricoque, el coco y mucho más.

Azafrán

La influencia de la comida árabe también cambió, por ejemplo, el orden de servicio de los platos. Antes, se servían todos ellos a la vez y cada comensal iba tomando lo que le apetecía. Gracias a los árabes se estableció el orden actual: primero, segundo y postres. De hecho, el 70 % de nuestros postres derivan de los usos árabes. Los buñuelos, los bollos, los turrones y los mazapanes, así como la habitual presencia de azúcar fino y almendra, son reminiscencias árabes que se han quedado entre nosotros.

Sabores, procedimientos y afán por la limpieza

Entre las aportaciones árabes más llamativas figuran los zumos de naranja en los desayunos matinales, el salpicón de sabores e ingredientes que añadimos a las ensaladas (hasta entonces solo incluían lechuga), los frutos secos y el turrón.

También la higiene de los procedimientos gastronómicos se incrementó tras su llegada. De todos es sabido que la religión musulmana obliga a realizar 5 abluciones diarias antes de la oración, lo cual ha derivado en una orientación muy clara a la limpieza. Lavarse las manos con frecuencia antes y durante la elaboración de los platos se convirtió en una costumbre mucho más asentada en la cocina española que, afortunadamente, perdura en nuestros días.

¿Te encantan las albóndigas caseras de tu abuela? ¿Es lo más tradicional y delicioso de la gastronomía tradicional española que has probado nunca? Pues no olvides que no las comerías si los árabes no hubieran venido a España. Es una de las recetas de la comida árabe que ha llegado hasta nosotros. También el escabeche, las frituras de pescado, la mojama, las aceitunas negras, el aliño de limón, la cebolla picada en los sofritos y el arroz con leche se consolidaron tras la invasión árabe.

Arroz con leche con un toque de mermelada

En consecuencia, y dado que la gastronomía mediterránea ha evolucionado en gran medida desde la cocina española, podemos afirmar que, al menos en cuanto a salud, variedad y sabores gastronómicos, la llegada de los árabes a Europa significó un impulso decisivo para su desarrollo alimentario. ¿Qué sería de nosotros sin los buñuelos de crema, el turrón de almendra navideño, las ensaladas variadas con picatostes, atún y manzana, por ejemplo, o las albóndigas caseras? ¡Qué bueno que vinieron los árabes a España! Al menos, desde un punto de vista culinario.