Contribuir para exigir

Deducción

De Juan José Salazar

Salazar y Pérez; Contadores Públicos Consultores

 

“Contribuir para exigir”

“En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos”.

Benjamin Franklin; Filósofo, político, y científico estadounidense. 

A lo largo de los años, nuestro país se ha caracterizado por dos temas fundamentales cuando hablamos de ingresos presupuestarios del sector público, es decir; ingresos del gobierno. El primero; el petróleo y el segundo la baja recaudación tributaria.

Solíamos ser un país dependiente del petróleo y por años nuestro sistema tributario fue débil, consentidor e incluso cómplice de lo que muchos llaman el deporte número 1 nacional y no es el futbol sino la evasión de impuestos. Como todos lo sabemos nuestro petróleo ya no se vende de la misma forma que hace algunos años, para muestra los 91.5 dólares por barril en el año 2014 en comparación a los 22.55 dólares con el que cerró la mezcla mexicana en la jornada del martes 26 de enero del presente año.

Otro dato trascendental es el informe de ingresos presupuestarios del sector público, las cifras son claras; de enero a noviembre de 2015 los ingresos petroleros disminuyeron 36.7 % en comparación con el año anterior y los ingresos tributarios aumentaron en 29 % de 2014. La cifra recaudada es de 2.3 billones de pesos, con lo cual supera la meta de recaudación establecida al inicio del año por 340 mil millones de pesos. 

La autoridad hacendaria va con todo en este 2016; tienen todas las herramientas que nosotros mismos les hemos proporcionado: nuestra contabilidad electrónica, facturas electrónicas emitidas y recibidas, uso de tarjetas de crédito y débito, entre otras. El SAT lo dijo públicamente: realizarán alrededor de 10,000 auditorias electrónicas en este 2016 y seguirán “atrapando” a aquellos informales que no estén inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes “RFC” y que inocentemente realizan o realizaron en años anteriores depósitos en entidades financieras y usan o usaron medios electrónicos para adquirir bienes y servicios.

La única verdad en este tema es que la autoridad se cansó de tanta evasión fiscal que ha existido y que seguramente seguirá existiendo; el resultado es la implementación de todas estas reformas con el único fin de evitar las prácticas antes mencionadas. Los resultados son evidentes y nosotros como ciudadanos debemos de prepararnos y sobre todo de creer que el gobierno va en serio con este tema, o no nos sorprendan las multas de grandes cantidades que comenzarán a llegar. 

Claro que todo esto es excesivo para los contribuyentes y evidentemente deberán asesorarse con profesionales en la materia para el correcto cumplimiento de sus obligaciones fiscales. 

 

Lo anterior nos lleva a convertirnos en un país distinto, a cambiar la cultura tan arraigada que se tiene en el grueso de la sociedad y aceptar las nuevas tendencias. Es verdad que prácticamente en todos los países con ingresos tributarios altos sus habitantes tienen también altos beneficios y así debe de ser; si yo empresa, persona moral o persona física pago mis impuestos como corresponde, lo mínimo que espero a cambio es recibir servicios públicos de calidad, seguridad, calles decentes y todo lo que por obligación el Estado debe de proporcionar a sus ciudadanos. Pero también es cierto que para exigir debemos de contribuir primero y no caer en el circulo vicioso en donde si los gobernantes no cambian, nosotros contribuyentes tampoco.

 

Soy Juan José Salazar y nos leemos en la próxima…

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