Adiós a Schengen, adiós a la ‘UNIÓN’ europea

Adiós Unión, hola Estado único.

 

FOTO: Reuters

Alemania ha decidido implementar algunas restricciones en su frontera con Austria, debido al enorme flujo de migrantes - muchos de ellos sirios y libios- que arriban a esta zona con un único fin: llegar a Berlín.

¿Pero qué significa aplicar dichas restricciones?

Entre las medidas tomadas es  limitar el Tratado de Schengen. Sí, un acuerdo pilar de la Unión Europea (UE) que justamente permite a los europeos y visitantes de recorrer de forma libre a lo largo en 26 países de la Unión Europea, tal como si fuera un único Estado.

Schengen es el símbolo como tal de unión entre la propia UE, que entró en vigor en 1995 con el objetivo de hacer que el  Espacio de Schengen, los 26 países parte  -Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca,Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein,Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia y Suiza- fungir como un territorio único, sin tener que mostrar tu pasaporte en la entrada de cada país o control fronterizo que pudiese existir.

En los documentos de la UE que aluden al Tratado de Schengen reza el lema “La Europa sin fronteras” y uno de las frases más destacables “construir confianza costó muchos años de esfuerzo tras dos devastadoras guerras mundiales”.

Y así ha sido, tal como si se tratará justamente de las condiciones que prevalecía en la II Guerra Mundial, miles de refugiados huyen de las condiciones bélicas en sus países de origen. Geográficamente y por condiciones de vida, Europa es el punto a buscar.

¿Y por qué? Alemania había anunciado que recibiría a 800 mil refugiados, ante ello, parte de esta población ha emprendido un viaje -forzado , tal como muchos testimonios sirios refieren, que ellos no saldrían, si justamente occidente no hubiese generado tal situación en sus territorios- a Europa.

Sin embargo, estas condiciones han sobrepasado a los muchos países europeos que mantienen a gran parte de estos migrantes en su territorio, ya sea como país tránsito, dígase países de Europa del Este como Macedonia, Serbia, Grecia, entre otros, o como en el caso de Austria o Alemania,  para arribar como destino final.

Tal como hemos visto las terribles tragedias donde estos migrantes de todas edades han muerto en esta inalcanzable búsqueda de un espacio pacífico.

Y con ello se tambalea la unión, visto a través de los valores con que se forjó la UE. Ya no sólo la economía ha sacudido a Europa -con el episodio reciente de Grecia-, sino también el simbolismo humano de este órgano, el valor como tal de UNIÓN, con tal de protegerse ya no como órgano y conjunto de países, sino de forma individual como Estado.

Por ejemplo, casos como España, en los que su Gobierno ha declarado que no tiene las condiciones económicos para acoger a todos los refugiados que pudiesen llegar, o el caso de Dinamarca o Hungría que abiertamente han dicho a los migrantes: por favor ya no vengan.

¿Adiós Unión, hola Estado único? Sólo queda ver qué tanto duran estas restricciones, y qué les depara a los Estados receptores y a los propios migrantes.