El #FrenteCiudadano un peligro para México

 

 
 

Ricardo “Maravilla” Anaya,... posible candidato

Ricardo “Maravilla” Anaya,… posible candidato

Foto propiedad de: Internet

 

Desde ayer las bancadas del PRD, PAN y MC estaban muy activas en el Congreso. Los rumores iban y venían sobre cómo destrabar los pendientes, pero se atravesó el dato de lo que en lo oscurito está cocinándose. Anoche era rumor. Hoy, dejó de serlo y lo cuenta hoy Ricardo Raphael en El Universal, Alejandra Barrales, Dante Delgado y Ricardo Anaya, los suscribientes del otrora Frente Amplio Opositor pomposamente rebautizado como Frente Ciudadano por México, apuestan todo su capital político para ir juntos al 2018 y para ello han ido tejiendo un acuerdo que espanta nomás de conocer sus alcances y consecuencias: ofrecerle a Miguel Ángel Mancera un puesto lo suficientemente importante para que desista a contener por la Presidencia de la República, es decir, la Fiscalía General de la República.

Pero no quedará ahí solamente, sino que contra todos los pronósticos, el PAN de Anaya y MC de Delgado cederían al PRD la candidatura común a Alejandra Barrales para la Ciudad de México, con lo que se convertiría en la principal contendiente contra Claudia Shienbaum. La opción de Ricardo Monreal simplemente no cuajó por los titubeos del zacatecano que no termina por definir su futuro.

Ahora que si estos dos movimientos no lo alarman, anoten que con estas dos posiciones al PRD el candidato presidencial del Frente sería nada más y nada menos que Ricardo “Maravilla” Anaya, mientras que MC de Delgado tendría mano para nominar candidatos en Jalisco con Enrique Alfaro y, posiblemente Tabasco con Pedro “Pueblo”, donde los perredistas hacen agua por los caprichos del gobernador de imponer al ex panista José Antonio de la Vega. Veracruz, Chiapas y Morelos estarían por definir relativamente inclinados al PRD, mientras que el PAN tendría mano en Yucatán, Puebla y Guanajuato.

Digamos que así sería la repartición de candidaturas, aunado a que sumarían a tres candidatos independientes presidenciales para el Senado. Son los primeros locos acuerdos para detener a Andrés Manuel López y al PRI, según han reiterado, aunque en el caso del PAN para sacudirse a los calderonistas y morenovallistas y en el PRD para darle una salida a su crisis.

Sin embargo, con lo que no cuentan las cúpulas de estos partidos es que:

Uno, en el PRD este amarre será el banderazo definitivo para que con renuncias o no se vayan en banda a apoyar a MORENA y a AMLO a la elección presidencial. Con ello, el PRD ya nada tendría que hacer en las elecciones intermedias de Guerrero (donde Acapulco es un desastre) ni las estatales de Tabasco, Chiapas y Morelos, donde había lucesitas de que alguno de sus cuadros pudiera hacer algo.

Dos, para el PAN sería la ruptura brusca, donde el empecinamiento de los anayistas para ir con Ricardito acabaría con los trabajos hechos por los calderonistas (y los apoyos empresariales detrás) y los morenovallistas (que tienen bien sellado su pacto con los panistas del Bajío, gobernadores azules y con varios priistas esperando brincar en cualquier momento), provocando que alguno de ellos se vaya por la libre y desfonden los apoyos corporativos y financieros al candidato azul. El agandalle anayista tendría un final no feliz para los panistas.

Tres, el que Alejandra Barrales sea la candidata del Frente sería el acabose total para todos, no por su capacidad o por animadversión sino por los escándalos de corrupción detrás de ella y el rechazo natural de los capitalinos a su nominación. El efecto inmediato sería la ruptura y que Xóchitl Gálvez se vaya también por la libre.

Y cuatro, pésima señal si creen que Miguel Ángel Mancera tendría el aval ciudadano, la legitimidad política y hasta el voto de confianza para encabezar la Fiscalía. En principio porque su trayectoria como abogado quedó atrás y ahora es un político –político. En segunda, porque en los últimos meses ha tendido puentes con gobernadores (Tabasco, Morelos, Chihuahua) que no tardarían en ser parte de denuncias e investigaciones judiciales.

Ello sin contar que Mancera comenzó a repartir patrullas y simpatías a políticos poco presentables, como el de Acapulco, donde la corrupción del alcalde perredista Evodio Velázquez y la corresponsabilidad de la inseguridad de la ciudad más violenta de México hoy en día. ¿Le dará impunidad? ¿A sabiendas de las amplias denuncias ciudadanas y mediáticas, Mancera se quitará la máscara de amigo de Evodio para ser el Fiscal imparcial e incorruptible?

Mal comienzo para el Frente Ciudadano por México, porque con esta señales sí parecen ser un peligro para el futuro de sus partidos y del país.

alexiabarriossendero@gmail.com