@lopezobrador_ y las trampas de la fe: NAIM, ocurrencias y otras sandeces

AMLO y las trampas de la fe: consultas, ocurrencias y otras sandeces

 

Originalmente, para la primera etapa del llamado proyecto Texcoco, que  comprendía cinco años se invertirían 2 mil millones de dólares y otros 7 mil más para la conclusión de obras de infraestructura en otros cinco años más.

 

 
Originalmente, para la primera etapa del llamado proyecto Texcoco, que comprendía cinco años se invertirían 2 mil millones de dólares y otros 7 mil más para la conclusión de obras de infraestructura en otros cinco años más.

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PUBLICADO EN SDP NOTICIAS 

Con el debido respeto a la memoria de Octavio Paz, me atrevo a robarme el título de una de sus grandes obras, Sor Juana o las Trampas de la Fe, para escribir sobre el juego tramposo en que se está convirtiendo  la pre-presidencia de Andrés Manuel López Obrador. Se trata de las promesas de campaña que se enfrentan a la realidad y como la realidad es muy distinta al imaginario del político de oposición, juega tramposamente a darle a los ciudadanos atole con el dedo.

Como sucedía en los imperios y las monarquías, cuando los jerarcas creían que los encargados de ejecutar las acciones de gobierno contaban con la información y la experiencia suficiente para tomar decisiones, así pasó con los izquierdistas radicales de Grecia y con el grupo de Theresa May en Gran Bretaña, que luego de grandes promesas disruptivas se han topado con que simplemente no saben por dónde empezar ni como hilvanar las acciones prometidas en campaña. En México, el hartazgo de la corrupción, la inseguridad y el que la concentración de capitales siga en unos cuantos, lograron que la oferta de campaña de Andrés Manuel López Obrador ganara gracias  la fe ciega de los ciudadanos que exigieron un cambio. Y no está resultando tan así, y han comenzado a dar marcha atrás, como la idea de una Guardia Nacional.

Esto es lo de menos, como también la supuesta desaparición del Estado Mayor Presidencial o imponer los delegados plenipotenciarios. Porque en menos de una semana otros ejemplos más delicados están por sucumbir.

La oferta de la amnistía como vía de la pacificación

En Ciudad Juárez, Chihuahua, y en Morelia, Michoacán, las víctimas del crimen organizado ya les espetaron en su cara que no quieren ni perdón ni olvido. Los ex líderes autodefensas, de plano, le dijeron a Alfonso Durazo que sus foros son farsas y que ninguno de los que han sido consultados tienen idea de lo que se necesita para pacificar al país. Peor aún, frente a uno de los gobernadores que más protege a grupos criminales, Silvano Aureoles, optaron por abandonar el foro.

En Guerrero, hay una lucha intensa entre grupos criminales de la Sierra y parte de la zona Centro amapolera, así como células de la delincuencia en ciudades como Acapulco, Chilpancingo y sin dejar de lado Tierra Caliente, preparan los argumentos para reclamarle ni perdón ni olvido.

Más aún. En Chilpancingo, por ejemplo, ha surgido un verdadero cuarto poder, ahora representado por el obispo Salvador Rangel Mendoza, quien ha confesado ser el “abogado del diablo”, con ligas y defensa a ultranza de los líderes criminales y capos de la droga, responsables de la mayor parte de los asesinatos en la entidad, que han   incrementando su acción delictiva, coincidentemente desde que López Obrador, anunció que los perdonaría. En esta ciudad capital, la violencia se ha recrudecido, ahora contra ciudadanos de a pie y justo ha coincidido con la reincorporación del cuerpo de la Policía Municipal que desde el 4 de enero pasado fueron acuartelados tras su posible vinculación con la desaparición de siete jóvenes en diciembre de 2017.

Los policías municipales, se reincorporaron el 23 de junio pasado a la “seguridad” de las calles de Chilpancingo y con ello, coincidió el incremento de la ola delictiva, donde los sicarios no son detectados por los municipales y ahora su objetivo son los ciudadanos de a pie. La noche de este 15 de agosto, aprovechando el ruido de pirotecnia por la celebración de Nuestra Señora de la Asunción, sicarios asesinaron a una enfermera en su local comercial del centro y en una calle contigua hirieron a un hombre y una mujer dentro de una estética.

Los ataques armados se han registrado contra choferes del transporte público y pasajeros, mientras que la Policía Municipal de Marco Antonio Leyva no atrapa ni a un roba carteras y el alcalde convertido en vocero de la desgracia, sólo da el parte policiaco de los hechos de violencia que ha sido incapaz de contener o que parecería ser parte de esa campaña sangrienta, ahora contra los ciudadanos que han rechazado su pésima gestión.

Ahora protegido de MORENA, Marco Antonio Leyva Mena, quien solicitó licencia el 16 de octubre y luego el Tribunal  Electoral del Poder Judicial de la Federación, ordenó su reinstalación al Cabildo al que retornó el 27 de junio pasado, a pesar de contar con una decena de denuncias penales y administrativas por Ejercicio Indebido del Servicio Público y Usurpación de Funciones, Fraude y Fraude Doloso contra particulares, Ejercicio Indebido del Servicio Público  por Sustracción de Documentos y Usurpación de Funciones y Uso Ilegal de Atribuciones y Facultades, en este caso por “desaparecer” más de 64 millones de pesos de cuotas sindicales de los trabajadores del Municipio de Chilpancingo.

El pasado 2 de diciembre en el municipio de Quechultenango, bastión del grupo criminal “Los Ardillos”, Andrés Manuel López Obrador ofreció en público amnistía a los delincuentes, hoy ya como presidente electo y pide a las víctimas, no olvidar, pero sí perdonar”.

Los delincuentes que se sienten protegidos por la promesa de blindaje de López Obrador, han entrado en una etapa de campaña de terror y pugna por el control de territorios, batalla en la que cuentan por posible acción u omisión con autoridades morales como el obispo Rangel o gubernamentales como puede ser el ex priista y actual morenista, Marco Antonio Leyva Mena.

Con estos datos y estas acciones, Andrés Manuel y Durazo preparan su arribo a Acapulco e Iguala.

El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM)

Con Ernesto Zedillo el gobierno federal tuvo la oportunidad y voluntad para iniciar la construcción de un nuevo aeropuerto internacional que atendiera la urgente –desde entonces- necesidad  de una nueva terminal aérea para la zona centro del país. Las opciones eran: Texcoco, Tizayuca, Santa Lucía y como alternos los aeropuertos de Toluca y Cuernavaca; posteriormente se incorporó a la lista Querétaro entre 1994 y 1999.

Autoridades y expertos aeroportuarios y de aeronáutica nacionales e internacionales trabajaron en ello,  evaluando costos y beneficios con otros estudios sociológicos, antropológicos y ambientales. La lista que quedó reducida a dos: Tizayuca, en Hidalgo, o Texcoco/Atenco en el Estado de México. La decisión debía tomarse y se contrataron consultores internacionales de Holanda, Francia, Gran Bretaña y Alemania, además de los Estados Unidos. El resultado era el menos costoso  y más viable: Texcoco. El problema ambiental más preocupante es de las aves migratorias, mismas que en su momento aseguraron podría controlarse con otros programas alternos –y que aún no han explicado a fondo-.

Para 1995, a la par del gobierno federal, el Estado de México creó un programa  para desarrollar la parte oriente del Estado de México: el ProOriente y equipar la zona de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, del que Javier Jiménez Espriú tiene conocimiento porque, según minutas, está como asesor del mismo. Este programa, con apoyo del Lincoln institute of Land Policy, buscaba servir a la región que en ese entonces tenía asentamientos de 5.5 millones de habitantes (hoy en día las cifras deben ser mucho mayores), con los siguientes objetivos, para elevar los niveles de bienestar de la población: “-Reestructurar y reactivar la economía de la región, implantando un modelo de desarrollo de largo plazo e impulsando proyectos productivos que generaran empleo y elevaran los niveles de ingreso de la población; (requiriéndose) -modernizar el campo, mediante el fomento al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales; -combatir la pobreza extrema, apoyando a los grupos más desfavorecidos para que pudieran acceder a los satisfactores básicos, en particular vivienda; -hacer más eficiente y dignificar la vida urbana, mediante el reordenamiento territorial, así como la dotación de infraestructura y servicios básicos; viéndose en la necesidad de “analizar el fenómeno del suelo considerando dos grandes perspectivas; la primera relativa al problema del precarismo urbano y sus vínculos con la ocupación irregular e ilegal del suelo. La segunda, enfocando las posibilidades de construir políticas e instrumentos para hacer del suelo un factor de orientación del desarrollo urbano, así como fuente de recursos par la fuente de recursos para la hacienda local y sobre todo, buscar caminos para ofrecer suelo urbanizado para los pobres que habitan la región”.

Originalmente, para la primera etapa del llamado proyecto Texcoco, que  comprendía cinco años se invertirían 2 mil millones de dólares y otros 7 mil más para la conclusión de obras de infraestructura en otros cinco años más. Actualmente, además de que se han perdido más de diez años de tiempo para tomar nuevamente la decisión y se ha invertido una fortuna en la construcción de la llamada terminal 2, se requieren, para arrancar un nuevo proyecto, de al menos 20 mil millones de dólares.

Decisiones políticas, como la exigencia de renuncia de Emilio Chuayffet a Gobernación luego de la masacre de Acteal, provocaron la ruptura del Grupo Atlacomulco con Zedillo y quizá, hipotéticamente, sería esta la causa de que Zedillo diera marcha atrás al proyecto en Texcoco y se detuviera el ProOriente.

La decisión se postergó hasta 2002, con Vicente Fox y su pésimo manejo  sociopolítico del proyecto, dando migajas por metro cuadrado de tierra y no involucrándolos en el desarrollo a los ejidatarios y pobladores originales como se tenía previsto originalmente. Aunado a ello, el protagonismo de Arturo Montiel más los fuertes intereses económicos que apostaban por llevar recursos a Tizayuca intervinieron para contaminar nuevamente la discusión y que la ubicación y ampliación de la terminal aérea se volvieran a debatir. Con Felipe Calderón y luego de la trágica muerte del secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño en plena Ciudad de México, hubo un consenso generalizado de partidos, del gobierno del DF y la Federación para que se tomara la decisión en lo inmediato y porque la terminal, disfrazada en T1 y T2, ya no aguanta mucho y cada vez las pérdidas son multimillonarias para el sector aeronáutico del país. Pero no pasó y la decisión se dejó a Peña Nieto.

Hoy, la alternancia de poderes y las decisiones políticas nuevamente le  ganan a los diagnósticos técnicos: el presidente electo y su próximo titular de SCT, quien en el pasado no veía con malos ojos a Texcoco, han convocado a la consulta popular entre Texcoco y Santa Lucia, nomás para que no entre en contradicción y no se echen encima a los activistas del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco.

PD 1:  El Tren Maya y la Frontera Sur… un tema candente, igualmente relevante que deberá analizarse con sumo cuidado en próximas entregas.

PD 2: Esta misma semana abordé el papel que jugó Ignacio Ovalle Fernández en la transformación política de AMLO cuando dejó al PRI para pasar al Frente Democrático Nacional y cómo es que ha estado en la sombra desde hace varios años. Es su alter ego, quizá más influyente que el papel que jugó José María Pérez Gay o cualquiera de sus apóstoles tabasqueños.  Ya hablaremos de él.

alexiabarriossendero@gmail.com