#ErrordeOctubre Entre el NAIM y la salud de @lopezobrador_

El error de Octubre #NAIM, la salud de AMLO y una de cultura

El error de Octubre #NAIM, la salud de AMLO y una de  cultura

ALEXIA BARRIOS G.@alexiaincomoda mié 10 oct 2018 15:56

 

 

Foto propiedad de: Carlos Manfretti

 

El debate alrededor del nuevo aeropuerto en Texcoco no es problema de viabilidad técnica y ambiental sino del ámbito político y  financiero.

¿Por qué? Porque, como lo apunta este día en La Jornada Luis Agustín Álvarez Icaza Longoria, director del Instituto de Ingeniería de la UNAM: “El Instituto ha trabajado desde hace cuatro años como asesor en la edificación de la nueva terminal y se ha encargado de aspectos como el estudio de la viabilidad de la construcción en un suelo arcilloso, blando, que se hunde, y ha determinado que es viable”, explica en entrevista en el diario más opositor al Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Los problemas ambientales, sin duda, tienen impacto negativo que desde 1995 se tienen analizados y se han diseñado estrategias para mitigar la mayoría de sus efectos; como todas las obras de desarrollo de infraestructura en el mundo pegará al medio ambiente, pero no en la forma exagerada como lo han ido planteando los “especialistas” y moneros de La Jornada y Proceso. Han hecho más daño las refinerías y el impacto ambiental del Tren Maya sería aún muchísimo mayor. A lo anterior, los especialistas han olvidado el plan maestro del NAIM que contempla la refuncionalización de los terrenos del actual AICM en otro lago y zona de reforestación que sería un gran pulmón para la zona oriente del Valle de México.

Este tema es netamente político, porque Andrés Manuel López Obrador sabe que esta obra no es algo que él haya iniciado y porque los recursos que destinarán a su conclusión limitarían presupuestalmente a su próximo gobierno. Suena perverso, pero lejos está su interés del que mueve a los activistas que incorporó a MORENA y que hicieron suya la bandera del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y otros que se han sumado en el camino y que en caso de darle luz verde definitivamente a Texcoco se llevarán un balde de agua fría.

¿Santa Lucía? Esa opción nunca ha existido ni existirá, porque es el campo militar, donde están las aeronaves que sirven al país cuando hay una emergencia. Desde ahí operan las ayudas del Plan DN-III cuando hay inundaciones, incendios, terremotos o amenazas a la seguridad nacional. Imposible pensar en la convivencia de un aeropuerto comercial con aviones militares, y menos operando simultáneamente con el actual AICM. Es una tomada de pelo.

Es un tema de presupuesto y finanzas, porque han argumentado que el gasto del NAIM se hace con dinero público y con los fondos de las afores (algo que no es único en el mundo). El problema estaría en que para las finanzas del próximo gobierno tener amarrados los recursos millonarios (88 mil millones de pesos, según AMLO) para avanzar en la terminal aérea les impediría desarrollar otros más. Por eso es que se ha deslizado la idea de concesionar la obra y al propio aeropuerto internacional. Ahí surge un grave problema, porque los aeropuertos en México desde 1995 se han ido licitando para ser manejados por la IP: Grupo Aeroportuario del Pacífico, Grupo Aeroportuario del Sureste, Grupo Aeroportuario Centro Norte, y el único que sigue siendo público, es el Grupo Aeroportuario de la CDMX, que es la joya de la corona, el más redituable, el más rentable, el que genera ganancias millonarias a las arcas nacionales y que ningún gobierno neoliberal (de Zedillo a Peña) han querido concesionar porque es una fuente de ingresos importante.

¿Cuál es el trasfondo del debate del NAIM? Que mientras AMLO no tenga claro cómo no tener comprometidos los recursos del aeropuerto y usarlos para sus programas sociales él mantendrá en vilo la decisión. De ahí que haya deslizado que la única forma de darles el sí es que la obra se licite, es decir, se concesione desde ya  a la joya de corona del sistema aeroportuario mexicano: el GACDMX.

¿Y qué empresa o grupos de empresarios mexicanos o extranjeros tienen los recursos financieros para adquirir ese compromiso de terminar el NAIM y administrarlo en los próximos (¿20?) años?

 

Si me equivoco en este apunte y AMLO decide que no va, estaría cometiendo el peor de sus errores y dándole una bandera más a los grupos maximalistas que no lo dejarán avanzar en ninguna otra acción. Pero puedo estar en el error y tal vez los opositores tengan la razón… ya lo veremos, dijo el ciego.

La salud de AMLO

Las fotografías de AMLO ingresando al Instituto de Cardiología me fueron posteadas el pasado 3 de octubre por Twitter por un usuario que no tengo el gusto de conocer: @Hexaquark, pero por la saturación de notificaciones que logré leerlo hasta el pasado sábado y ahí comenzó a subir de nivel cuando comenzamos a preguntar por qué ninguno de los reporteros que acompañan al presidente electo dio cuenta de ello (y la pregunta es la misma: ¿fue descuido o fue consigna?). Obligado, quizá porque las redes vuelven virales las notas de interés, tuvo que ser el propio Andrés Manuel López Obrador quien declarara y confirmara su visita “de rutina” al hospital. Salvado dos o tres periodistas y columnistas, ningún otro medio ha ido más allá. ¿Es la nueva política de comunicación, hacerlos callar y que reproduzcan el boletín sin hacer más preguntas? Espero me equivoque y no sea así.

Nota cultural

Si les gusta el arte y en especial la pintura, valdría la pena disfrutaran la exposición Manfretti Abstracto Show Case que se presenta en la galería DLonngi Art de martes a domingo de 14 a 20 hrs y hasta el 16 de octubre, ubicada en la calle Alfonso Reyes 91, Hipódromo Condesa. En la muestra se conjugan tres series del autor Carlos Manfretti: Biofractalis, Travel y Fly, la cual está inspirada en la estética de las formas que se encuentran en el mundo macro y micro de la naturaleza. Representa un vistazo al mundo microscópico o macro, como el de una mirada desde un satélite. Los elementos, colores, texturas y formas son códigos que dialogan con el espectador llevándolo por un viaje al fondo de cada uno de los elementos y formas de la vida misma, que son infinitas.

 

alexiabarriossendero@gmail.com