"Levántate Atleti"

Finalmente tras tres días decidí escribir sobre Milán. Cuando vi el penalti de Cristiano Ronaldo entrar, mi mundo se detuvo. Sin poder moverme y sin reacción alguna, automáticamente mi cara se empapó de lágrimas. Tras minutos, que se sintieron como horas, dejé de llorar y saque mi celular sólo para una cosa. Abrí Twitter para encontrar consuelo de alguna manera, hasta que vi una infinidad de mensajes que decían “Te amo Juanfran Torres” o “Juanfran te quiero hoy más que nunca, gracias guerrero”.  Acompañado de estos mensajes habían imágenes que por supuesto no había visto en vivo, pues tras ese penal fatídico apagué la televisión. Estas imágenes me rompieron el corazón y por supuesto hicieron que volviera a llorar por varios minutos. Las caras de Juanfran disculpándose con la afición, el ‘Niño’ rompiendo en llanto y Gabi desolado tras perder la final, son imágenes que nunca se me van a olvidar, porque nunca en el mundo del deporte he visto tal devastación como la de estos hombres.

El ver a Gabi levantando la Copa de Europa había sido una imagen que no me podía sacar de la cabeza, desde que el ‘Atleti’ venció al Bayern para clasificarse a la final. Sentía que al ver a mi equipo conseguir la Champions, nada más importaría. Ni la Euro, ni la Copa América, ni los Olímpicos tendrían relevancia, ya que mi sueño de años estaría cumplido. Un sueño que por segunda vez en tres años se vio opacado en una jugada, en una milésimo de segundo.  

Yo, como miles de ‘colchoneros, como Simeone y como toda la plantilla me aseguré previo al partido de cumplir con cada una de mis cábalas. Por su puesto me puse mis calcetines de la suerte, me aseguré de rezar previo y durante el partido, mi rosario en mano no podía faltar y claro, porté la playera ‘rojiblanca’ que me había dado suerte para vencer al Barca y al Bayern. Nada me había faltado y nada podía fallar, era un día perfecto para que el Atlético de Madrid se consagrara finalmente CAMPEÓN DE EUROPA.

No vale la pena entrar en polémicas arbitrales o detalles futbolísticos. Que si Griezmann marcaba el penal todo hubiera cambiado. Que si no se lesionaba Filipe, entonces Correa hubiera entrado y todo hubiera sido diferente. Que si el gol de Ramos fue en fuera de juego. Que si el mismo Ramos cometió un penal y si debió ser expulsado por la falta a Carrasco. Nada eso cuenta ya, ni siquiera el hecho de que Gabi haya sido el jugador con más kilómetros recorridos en la historia de la Champions (149 KM) o que Koke haya sido el tercero sin haber jugado 3 partidos. Ni siquiera el hecho de que el Atleti venció a 2 de los últimos 3 campeones de Europa y que el Madrid venció a equipos que no son protagonistas ni en sus ligas domésticas. Nada de eso cuenta en el futbol, porque la vida y el deporte mismo no son justos, no saben de merecimientos.

Dejé pasar tres días porque quería escribir con cierto optimismo. Mi motivación llegó justamente hoy tras ver la carta de Juanfran Torres a todos los Atléticos, tras los mensajes de Torres y Koke, pero sobre todo tras ver más de 3000 personas reunidas hoy en el Calderón para agradecerle al equipo por una fantástica temporada. Todas esas personas estaban hace tres días viviendo una pesadilla como yo la viví, pero como buenos hinchas del Atlético de Madrid están de vuelta para alentar más fuerte.

Por momentos es muy difícil entender porque se es hincha del ‘Atleti’, pero tras perder nuestra tercera Copa de Europa en el último minuto, lo entiendo más que nunca. Está claro que somos sufridores por naturaleza y que es parte de nuestro ADN, pero también somos guerreros por naturaleza. Ser del  Atlético de Madrid es levantarse ante golpes que nos tumban, pero la obligación es levantarse con más fuerza que nunca y es por eso que los valores de este club se ven reflejados tanto en el campo, como en sus aficionados. Milán es otro golpe del que el ‘Atleti’ se tiene que levantar y como dijo Juanfran Torres “Gabi, nuestro capitán, levantará la Champions más tarde o más temprano y lo celebraremos juntos en Neptuno.”

Tus valores nos hacen creer, AÚPA ATLETI!