"José Fernández, del montículo al cielo"

Con la intención de abandonar la isla, tras 3 intentos fallidos, un joven de 15 años llamado José Fernández, escapaba de Cuba en una embarcación junto con su madre y su hermana. Durante el viaje, la madre de José caería al agua debido a la fuerte marea y sería el joven cubano, quien nadaría para rescatarla y salvarle la vida. Finalmente, tras un viaje lleno de inconvenientes, Fernández y su familia llegarían a la costa de México sanos y a salvo, con la intención de buscar una mejor vida.

En el 2008 José, junto con su familia, se mudarían a Tampa Bay, Florida. A los 16 años ingresaría a la preparatoria Braulio Alonso, en donde rápidamente se convertiría en parte fundamental del equipo de beisbol, liderando a sus compañeros al campeonato estatal. Debido a que cursó el noveno año en Cuba, la Asociación Deportiva de Preparatorias en Florida, lo declaró inelegible para el draft de la MLB. José y su espíritu luchador, lo llevaron a ganar una apelación que le permitiría ser parte del draft.

Con la décima cuarta selección global del draft 2011, los Florida Marlins (ahora Miami Marlins), elegirían  a José Fernández, pitcher cubano. En el 2012 tuvo un año fantástico con la sucursal clase A de los Marlins. Poco tiempo le bastó para ser transferido a la clase A avanzada, con los Jupiter Hammerheads, en donde tendría unos números espectaculares: 158 strikeouts en 134 entradas de trabajo, un porcentaje de carreras limpias de 1.75 y un récord de 14 victorias y 1 derrota.

Su espectacular desempeño y una recta descomunalmente rápida, lo colocaron como uno de los 5 mejores prospectos de las Grandes Ligas. El manager Mike Redmond optó por incluir a Fernández en el roster de inicio de temporada, convirtiéndose así en el segundo jugador más joven de la campaña 2013 de la MLB. Su debut llegaría el 7 de abril de ese mismo año, ante los NY Mets. La presentación del cubano fue espectacular, en 5 entradas sólo permitió una carrera, 3 hits y repartió 8 'chocolates' . 

El efecto José Fernández se expandió rápidamente alrededor de la liga, sus lanzamientos con una caída particular y el liderazgo a su corta edad, llamaron la atención de grandes personalidades del beisbol. “José Fernández, es probablemente el mejor lanzador joven que he visto. Seguramente llegará muy lejos”, mencionó Joe Maddon, elegido tres veces como manager del año en las Grandes Ligas.

En julio de ese mismo año, el de Santa Clara, sería elegido para el Juego de las Estrellas, donde poncharía a Dustin Pedroia, Miguel Cabrera y Chris Davis, en la misma entrada. Su temporada de novato no pudo ser mejor, tras varias marcas impuestas y un desempeño espectacular, sería elegido Novato del Año de la Liga Nacional. Terminó tercero en la votación para el Cy Young (pitcher del año), sólo por debajo de Adam Wainwright y del ganador, Clayton Kershaw.

La organización de los Marlins le tenía una grata sorpresa guardada a su lanzador, tras una gran campaña. Luego de 6 años sin ver a su abuela, Jeffrey Loria, CEO del equipo, reuniría a José y a su abuela en un emotivo encuentro. Fernández siempre definió a Olga, su abuela, como la persona más influyente en su vida.

Para la campaña 2014, José abriría la temporada para los Marlins con tan sólo 21 años, convirtiéndose en el pitcher más joven en lanzar en el juego inaugural, desde 1986. En mayo sufrió el primer gran golpe en su carrera, una radiografía daría a conocer que Fernández tenía una distensión colateral del hombro, por lo que se perdería el resto de la temporada.

Su regreso al montículo se daría hasta el 2 de julio del 2015 y lo haría de forma espectacular. Tras poco más de un año inactivo, Fernández registraría 6 strikeouts en 6 entradas y conectaría su primer Home Run en Grandes Ligas. En septiembre del mismo año, establecería la marca de más victorias consecutivas de un solo lanzador como local, con 17.

La temporada 2016 fue la mejor en la corta, pero grandiosa carrera de José Fernández. Por segunda ocasión fue elegido para el Juego de las Estrellas, logró 16 victorias y lideró la liga en ponches. El pasado 20 de septiembre, fue el acto final del cubano Fernández. En el Marlins Ball Park, ante su madre y su abuela, José tuvo, la que el catalogó, como la mejor apertura de su vida. En 8 entradas, blanqueó a la ofensiva de los Nationals, con su peculiar recta de cuatro costuras a 97 MPH consiguió 12 strikeouts y sólo permitió 3 hits. Al final del encuentro anunció a través de sus redes sociales, el embarazo de su esposa Carla Mendoza.

La mañana del 25 de septiembre, la Guardia Costera Estadounidense, anunció la muerte de José Fernández, debido a un accidente en su bote. La noticia de la muerte del joven de 24 años, paralizó a toda la MLB y a la ciudad de Miami. Esta mañana los Miami Marlins anunciaron que el número 16 que portaba el cubano, ha sido retirado en su honor.

La muerte de José Fernández representa una gran pérdida para las Grandes Ligas, para el mundo del deporte, pero principalmente para la sociedad. El legado de Fernández permanecerá para la eternidad entre los que lo conocieron y entre los que lo admirábamos dentro y fuera del diamante, sin conocerlo. Descanse en paz, José Fernández.