La relevancia de nuestras ideas.

La red, esta quimera de la información, se ha preñado de distintos personajes con una notable y excelsa capacidad para transmitir sus ideas. Tal vez los ubiquen como: Youtubers, Tuitstars, Vinestars y TumblrStars; porque todos somos estrellas en esta locomotora del mame.

La relevancia de nuestras ideas. Imagen: es.fotolia.com/id/37382625

Ustedes, estimados lectores, el día de hoy han tenido una nueva idea para aplicar en su vida. Estas ideas pueden ser: una nueva receta de cocina, una original ruta para llegar con más rapidez a su destino o la solución que resuelva los problemas del mundo. Las ideas son ese combustible del ser humano, en específico del cerebro. Estas se combinan con las acciones de nuestro acontecer, las cuales conciben y nos llevan a cumplir metas en nuestra vida, si las sabemos ejecutar, claro está.

En diversas ocasiones, somos conscientes de la complicación que implica ejecutar algunas de estas ideas, las cuales se convertirán en representaciones de nuestras reflexiones. En determinados momentos, la confección de estas sensaciones acarrea la participación de otras personas. ¿Y eres capaz de transmitir esas ideas?

En la actualidad, existen múltiples maniobras para representar las ideas, por medio de las siete bellas artes, o por la transmisión directa de nuestras palabras. Se preguntan a qué me refiero con el último señalamiento. Las recientes tecnologías de la comunicación, nos permiten ver una transmisión de un evento, en vivo, ¡incluso estando a miles de kilómetros de distancia! El tiempo presente ha dado cabida a una nueva forma de propagación de ideas, gracias a este aeroplano de la información, el gaseoducto del hidrocarburo del conocimiento, el Río Amazonas de las opiniones, así es, el Internet.

Esta redacción (sí, se es consciente de lo novicio de estas letras), es una viva prueba de ello. El Internet ha divulgado con mayor rapidez y eficacia, todo tipo de opiniones y sucesos, desde la foto picosita que enviaste por Snapchat, hasta documentos confidenciales que coartan la libertad de un hombre, llamado Edward Snowden.

La red, esta quimera de la información, se ha preñado de distintos personajes con una notable y excelsa capacidad para transmitir sus ideas. Tal vez los ubiquen como: Youtubers, Tuitstars, Vinestars y TumblrStars; porque todos somos estrellas en esta locomotora del mame. Algo innegable en estos hechos, no es la calidad de la información, ni el contenido intelectual, es la capacidad, la relevancia de transmitir estas ideas, de la estructuración de los pensamientos y de la forma de sus sentimientos.

Ustedes se preguntan: Oh estimado autor ¿Entonces por qué decides redactar esto en vez de filmar la representación de tus ideas? La respuesta, no es sencilla, hablar de cobardía no es aceptada como una cualidad, pero en este caso, lo es. Una cobardía para no realizar una grabación, con una cámara de un celular de 2 megapixeles. Esto importa en un contexto, en el cual “¡Qué gráficos tan malos!”, es una de las respuestas más comunes en las plataformas del Internet. Además, corregir tu escrito antes de postearlo, es un excelente ejercicio de autocrítica.

Entiéndame, querido lector. Busco divulgar información, de los estudios que mis padres se esforzaron en facilitarme, de las experiencias que han inspirado nudos en mi garganta, incluso las opiniones de gente con increíble percepción de la realidad. Usted, como yo, tenemos un abismo de pensamientos que serán de ayuda para otros ciudadanos, o por lo menos, servirán de entretenimiento. Así que exprésese, divulgue lo que sabe, aprenda técnicas que muestren la esencia de su persona, y no a su Godínez interno, quien no tiene autoría sobre ninguno de sus proyectos.