Una nueva era en el capitalismo de clóset (socialismo)

Una nueva era en el capitalismo de clóset (socialismo) El capitalismo y el libre mercado próximos a aterrizar en el socialismo.

La llegada de Obama a Cuba es la continuación de una serie de eventos que ha finalizado años de conflicto desde la Guerra Fría. Desde la división por países entre primer, segundo y tercer mundo; las diversas acepciones que ha tenido el gobierno de distintos países, se han caracterizado por ser una herencia de antiguas alianzas posrevolucionarias.  Cuba se ha distinguido por ser un país de contrastes, ya sea en opinión de extranjeros, en el estilo de vida de sus habitantes o en la ideología política con respecto a su gobierno.

Desde hace más de 55 años, el embargo económico de los Estados Unidos hacia Cuba representó un antagonismo característico de la cultura política y popular. No olvidemos esa magnífica pelea en la que Rocky Balboa destroza al asesino de Drago (¡Tómala! ¡Por comunista!) Un antagonismo que representó una nueva diversificación en la planificación gubernamental. La diferencia entre instituciones, el capitalismo, libertad de acción y un patriotismo enaltecido por el mundo; a diferencia de un enfoque igualitario, de socialismo democrático y participativo, liderado por Fidel Castro en su victoria de 1959.

Este país, gobernado por los hermanos Castro, quienes mantuvieron con harto trabajo a Humans Right Watch durante muchos años, lograron propagar ideas de un desarrollo lejano a la ideología occidental, en el cual, gracias a la difusión de sus más fieles creyentes, se mostró una mejor calidad de vida. Y no es para menos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cobertura de atención a pacientes con VIH es mayor al 95% para el 2012, mientras que las muertes estimadas por este virus se estimaron en 2.6 por cada 100 mil personas; y vaya que es ejemplar, no usan el profiláctico para aventarlo en conciertos de los Rolling Stones. ¿O sí? ¿O no?

Así mismo, otro de los datos de la OMS es la mortalidad infantil, en el cual Cuba tiene una probabilidad del 4% en 2015 de morir entre el nacimiento y el primer año de edad por cada 1,000 nacimientos. Sin duda, una cifra digna frente a potencias económicas como el Reino Unido (3.5%) o el mismo Estados Unidos de América (5.6%), y así pone en duda la prioridad de libertad política, la cual castiga a dos hombres besándose, usualmente como argumento progresista típico de la izquierda latinoamericana.

Además, el embargo económico, como una perfecta forma que le dio oxígeno político a la dictadura, terminó como toda historia distópica: con incertidumbre y suspenso para sus protagonistas, o sea, los hermanos Castro. Estos últimos bajo la nueva dirigencia de Raulito, el menor, llegó con una gama de nuevas chucherías para la Cuba renaciente, Netflix con 480 horas sobre la vida del Che Guevara, tiempos extras en conferencias de Estados Americanos y un menor conflicto de identidad, propio de los oriundos de esta isla que viven en Miami.

En esta nueva era en que la bandera de 50 estrellas vuelve a relucir entre las calles de La Habana, la reunión de los máximos representantes de la Iglesia Católica y la Ortodoxia, al sabor caribeño de unas tacitas de café colombiano, fueron el polímetro de la tierra cubana para la llegada del líder de la nación más poderosa militar del mundo. Mientras tanto, el trillón de dólares en deuda retumba como duda sobre quiénes son los socialistas buenos.

Al final, creo que La Mano Invisible se ha metido de nuevo entre las piernas de la típica colegiala socialista, con Starwood incentivando un nuevo turismo imperialista para esta región del caribe, así como los beneficios del capitalismo (Wi-Fi & Skittles), la clase media pujante tomándose fotos de sus piernas en la playa con el título “Aquí sufriendo”, y con mejores registros de los desertores de Varadero, todos podremos entender mejor las decisiones que hicieron recapacitar a la Cuba revolucionaria. Estos serán días emocionantes para estudiantes de Relaciones Internacionales que buscan tema de tesis, tal vez Las Damas de Blanco logren un cambio ahora que los ojos del mundo están allá, bien retó Raúl Castro a un periodista a que le presentara la lista de presos políticos, con la finalidad de "liberarlos esa misma noche". Al final descubriremos si el gobierno cubano buscó un cambio ante efectos incipientes del cambio climático, o si la llegada de extranjeros despertó nuevas emociones.