Cuando el pedestal moral no es muy alto: Coca Cola en Oaxaca

Cuando el pedestal moral no es muy alto: Coca Cola en Oaxaca

Sabemos lo que pasó, conocemos el comercial de Coca Cola en Oaxaca, conocemos las reacciones al comercial y sabemos que se sacó del aire. Y si no sabemos, Google es nuestro amigo.

Hay un problema muy grave con el activismo actual y el caso de Coca Cola en Oaxaca es un ejemplo clarísimo. Lo que el spot fomentó fueron actitudes colonialistas y clasistas, no hay pierde, no hay excusa. Clasismo porque los chavos jóvenes, guapos y blancos del video solo se juntaban entre sí antes de ir a abrazar a mixes del monte; colonialismo porque su buen corazón llevó felicidad a un pueblo distante, que seguramente no habría podido construir un árbol de Navidad de palos viejos y así conseguir felicidad instantánea. Lo que buena parte de la opinión pública criticó fue discriminación y fomento de estereotipos. Me cuesta encontrar ejemplos de esos dos.

¿Por qué al activismo actual le cuesta tanto trabajo reconocer que los problemas se pueden solucionar uno a uno, y no todos de una vez? Mi reflexión es que, ya teniendo el clasismo y colonialismo identificados, las acciones y peticiones debieron ser al respecto de esas malas prácticas de la mercadotecnia y no otras, mucho menos otras inventadas. Es como si fuera ilegítimo buscar la eliminación de la publicidad clasista si no se busca al mismo tiempo eliminar todos los demonios de las agencias de publicidad.

Luego se publicó un video a nombre de "organizaciones sociales y miembros del pueblo mixe" que respondía al comercial original y llevó al asunto más lejos, ahora sí, inventando argumentos que nada tienen que ver con el caso original, montado en un discurso de dignidad y moral fuera del alcance de los mavados mercadólogos y los asquerosos bebedores de sodas. Que si el refresco es muy malo para la salud, que si el acceso a agua potable en las regiones, que si la diabetes de repente es epidemia en lugares donde antes no. Pero nada, absolutamente nada se dijo acerca del clasismo y colonialismo.

El video concluye con una frase buscadora de culpas: "En Oaxaca se toma tejate, té y agua limpia", ¿qué tal eso sí para reforzar estereotipos?

En conclusión, un problema puntual y reconocible se respondió con una crítica a otros problemas puntuales y reconocibles, pero no relacionados ni responsabilidad de los primeros.  Y lo mismo pasó con las manifestaciones contra la reforma educativa, contra la desaparición de normalistas de Ayotzinapa, con la suma de todos los sindicatos corruptos a cualquier manifestación civil y con el movimiento #YoSoy132.

Me parece que es un problema grave porque contribuye a la superficialidad del debate público al buscar la solución a todos los males contra el legítimo intento de subsanar uno de ellos. El activismo, creo, no debería buscar una propuesta que solucione absolutamente todo lo que está mal (porque además tal cosa no existe) y dejar al desamparo una que busca solucionar solo una parte.